La guía definitiva para elegir tu software de gestión empresarial - CAPÍTULO 2
Resumen rápido
Una empresa suele empezar a necesitar un ERP cuando la gestión diaria se descontrola, la información está dispersa, la facturación se complica y la tecnología ya no acompaña al crecimiento. Como elegir el producto, el proveedor, la tecnología y el precio tiene consecuencias importantes, el artículo recomienda no precipitar la selección ni la puesta en marcha.
Contenidos
CAPÍTULO 2 - ¿CUÁNDO NECESITO UN ERP?
RESUMEN:
Constatas que necesitas un ERP cuando se acumulan una serie de circunstancias que afectan negativamente al funcionamiento de una empresa. Repasemos cuáles son las más habituales y por qué nunca se encuentra el buen momento para empezar a buscar una buena herramienta en el mercado. La primera recomendación que te damos es muy tranquilizadora.
IDEAS CLAVE:
- Hay muchos indicios para entender que se te hace imprescindible disponer de una herramienta de gestión empresarial.
- Las posibilidades de acertar producto, proveedor, tecnología y precio son francamente escasas.
- La primera recomendación es no agobiarse y comprender que una decisión errónea puede tener consecuencias graves para la empresa.
SOS, ¡NECESITO UN SOFTWARE! Lo sabes. La gestión de tu empresa se acerca peligrosamente a los límites del caos. La gestión diaria no está sistematizada. Los clientes no reciben los productos o servicios en el tiempo que deberían. El proceso de facturación es cada vez más complejo. Los cambios normativos y fiscales te suponen extraordinarios dolores de cabeza adicionales. La información no está centralizada. Los comerciales utilizan herramientas poco ágiles. No dispones de la información adecuada para tomar decisiones estratégicas. Eres incapaz de planificar adecuadamente los recursos. Tus perspectivas de crecimiento se ven muy limitadas. La tecnología actual ya no se adapta a las herramientas que adquiriste hace demasiados años... En definitiva, estás perdiendo el control de la compañía.
Y reconozcámoslo: seleccionar un ERP, un CRM o cualquier herramienta de gestión genera una enorme preocupación. El proceso será largo y la inversión tardará meses en retornar en forma de beneficios. Los empleados que deberán usar el nuevo sistema lo rechazarán de entrada y, por si fuera poco, nunca tendrás la certeza de haber tomado la decisión más adecuada. Tienes que acertar con el producto y el proveedor, por un precio justo y con una tecnología que no se te quede corta en pocos años ni te ofrezca mucho más programa del necesario. Salvo que tu proveedor informático cierre o te diga que se jubila, nunca llega el momento ideal para empezar a buscar alternativas.
La tentación de cerrar la guía en este punto es grande, lo sabemos. Pero precisamente por eso la hemos escrito. Nadie ha dicho que sería fácil.
Por una parte, hay que tener en cuenta que en una empresa se adquiere una solución de estas características relativamente pocas veces. Una persona también afronta este proceso pocas veces a lo largo de su vida profesional y, además, entre una ocasión y la siguiente, las tecnologías han cambiado tanto que buena parte de la experiencia resulta difícil de aprovechar.
Por otra parte, es importante pensar en las consecuencias y en qué significará este nuevo programa para la organización. A menudo se habrán depositado muchas expectativas en él, pero eso también significa que creará una enorme dependencia. Y recordémoslo: no solo tendremos dependencia del producto, sino a menudo también de la empresa que nos presta los servicios, ya sean de consultoría, formación, programación o alojamiento.
Así pues, CONSEJO NÚMERO 1: quítate de la cabeza la idea de seleccionar el programa rápidamente y ponerlo en marcha en pocos días o semanas. No porque no sea factible —podría serlo en algunos casos—, sino por las consecuencias que tendrías al día siguiente, que no son nada recomendables.
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Preguntas frecuentes
¿Qué señales pueden indicar que una empresa necesita un ERP?
Algunas señales son una gestión diaria poco sistematizada, entregas tardías, una facturación cada vez más compleja, información dispersa, falta de datos para decidir y una tecnología que limita el crecimiento.
¿Por qué es difícil elegir una herramienta de gestión empresarial?
Hay que acertar al mismo tiempo con el producto, el proveedor, la tecnología y un precio justo. Además, la decisión puede generar una dependencia importante tanto de la solución como de los servicios de consultoría, formación, programación o alojamiento.
¿Es recomendable implantar el ERP en pocos días o semanas?
El artículo recomienda no plantear la selección y la puesta en marcha como un proceso que deba completarse rápidamente. No porque nunca sea posible, sino porque una decisión precipitada puede tener consecuencias poco recomendables para la empresa.
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